Mira que no me gusta Nicolas Cage como actor, pero sigo viendo sus películas. Tanto, que me estoy aficionando cada vez más a sus pelucas. En esta ocasión, luce un hermoso pelo de Cruzado medieval. Seguramente ni se me habría pasado por la cabeza ver la película si no le acompañara en su periplo Ron Perlman, actor al que si venero. La sorpresa ha sido encontrarme también en la peli a Robert Sheehan (Misfits), con lo que el interés ha ido en aumento. Para el que no sepa de qué va el film, trata de dos colegas de Cruzadas (Cage y Perlman) que cansados de tanta juerga, deciden volver a casa. Como no habían avisado a nadie que se piraban, pues se conoce que el resto de la peña se cabrea. Los detienen y en vez de castigarlos sin postre, les dan la opción de llevar a una bruja a la abadía de Seven Up, que se ve que allí tienen un libro que desbruja a las brujas. Así que meten a una chavalita en una carreta y se la llevan como si fuera el Carnaval de Río. El camino es largo y farragoso y se quejan con razón que no hubiera un FNAC o alguna librería más cerca. Es lo que tiene la Edad Media. Bueno, y luego pues hay cosas de brujería y esas cosas. Vamos, que es de acción y parece que haya terror, pero ni son buenos ni en unas ni en las otras, así que la peli en general, regulera.
Una de las sorpresas de la temporada ha vuelto a venir desde Gran Bretaña. La gente de e4 nos ha regalado una serie original, fresca y divertida. Estamos hablando de MISFITS.
En ella nos cuenta como unos adolescentes problemáticos deben cumplir su periodo de servicios a la comunidad en un centro de menores. Su misión es limpiar paredes de graffitis, pintar bancos, arreglar los jardines. Y todo esto lo hacen, desde luego, con bastante desgana. Vigilados en todo momento por un supervisor, un dia estalla una tormenta bestial. Corren como locos a refugiarse cuando un rayo les cae encima. Salen indemnes del accidente, pero algo es distinto en ellos ahora. Algo que les hará cambiar sus vidas mucho más que cualquiera de los servicios que tuvieran que hacer a la comunidad. Aunque quizás lo de "cambiar" sea un tanto dificil para unos chicos tan jóvenes y tan problemáticos. En estos seis episodios que conforman la primera temporada, encontraremos género fantástico, de comedia, de acción, de suspense y con toques de humor negro, de sexo y de realismo social. Lejos de caer en el drama de la sociedad actual, de la eterna exposición de unos jóvenes carentes de valores sociales, MISFITS nos muestra unos jóvenes inadaptados, sí, pero una muestra de lo que hay hoy en día. Con sus problemas, con sus circunstancia, los iremos conociendo a medida que vayan pasando los episodios. Tomaremos parte de unos u otros, los comprenderemos, los llegaremos a odiar y a querer. Pero sobretodo, nos reiremos, nos mantendremos enganchados y desde luego, lo pasaremos pipa. De entre todos los personajes que dan vida a esta variopinta pandilla destaca sobre todos el joven Nathan, interpretado por el actor Robert Sheehan.
Nathan es un chaval totalmente insoportable. Sarcástico a más no poder, incapaz de callarse cuando tiene la oportunidad de humillar a alguien, es rechazado incluso por su propia madre, obligándole a vivir en el centro comunitario a la espera de encontrar un sitio donde poder quedarse. Nathan encontrará el apoyo de sus nuevos amigos, pero lejos de sentirse agradecido, no dejará pasar ninguna oportunidad para mofarse de ellos. Vamos, que es un caso imposible. Sus frases podrían pasar a ser una colección de borderías que harían las delicias del cínico dr."House" y que seguramente le sacarían de sus casillas. Un ejemplo de sus "cualidades" en una conversación con un compañero suyo, Simon:
Nathan: - "Vaya, no sabía que tenías pelotas" Simon: - "Sí que las tengo, lo que pasa es que no te las he enseñado" Nathan (poniendo cara de falsa sorpresa): -"Seguramente esa sea la cosa más gay que me hayan dicho nunca"
Lo dicho, genio y figura. A mí, honestamente, me carga un montón, pero eso demuestra lo bien que lo hace el actor y lo bien conseguido que está el personaje. Atención pues, a este chaval de cara al futuro.
Por lo demás, os aconsejo verla, son 6 episodios de 40 minutos de un producto atípico. Algo que se agradece entre tanta copia de copia.
PD- Una de las muchas virtudes que tiene esta miniserie es la utilización de su banda sonora, con temas pop que reflejan los diferentes estilos musicales de cada uno de los chavales. Muy bien conseguida y que además podéis seguir en la página web de la serie. Os dejo el trailer, que no trae mucho spoiler, pero allá cada uno: